Solemnes cultos en honor a San Martín de Porres 2019





40 DIAS EN SU HONOR


 
 


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Misa, Recorrido Procesional de "San Martín de Porres" - Rama Infantil

Domingo, 10 de Noviembre de 2019 13.00 Hrs


Recorrido: Basilica de Rosario Convento de Santo Domingo, Jr. Conde de Superunda Cdras 2 y 3; Jr. Rufino Torrico cdra. 2; Jr. Callao Cdras. 3 y 2; Jr. Camana Cdra 2; Jr. Conde de Superunda Cdra. 2; Basílica del Convento de Santo Domingo de Lima.



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07:00 am. MISA Y TRADICIONAL RECORRIDO PROCESIONAL de :SAN MARTIN DE PORRES".


 Domingo, 17 de noviembre

 


Video:
Misa y tradicional recorrido procesional en honor a San Martín de Porres


   
 

Preside Monseñor Carlos Castillo Mattasoglio, Arzobispo de Lima y Primado del Perú y Concelebrada por la Comunidad de Frailes Dominicos.



Tradicional recorrido procesional:





Sale de la Basílica del Rosario Convento de Santo Domingo, Jr. Conde de Superunda cdra. 2 y 1; Jr. De la Unión cdra. 3 (Municipalidad de Lima); Jr. Junín cdra. 1 (Palacio de Gobierno), Jr. Carabaya cdra. 2 (Palacio Arzobispal); 
Jr. Junín cdra. 2; Sube al móvil, En móvil: Jr. Lampa cdra. 2; Jr. Ancash cdras. 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13 y 14 baja del móvil; Jr. Wari cdra.1 y 2; Jr. Centro Escolar cdra. 2; Jr. Coronel Zubiaga cdras. 3 y 4; Jr. Arancibia cdras. 3 y 2; Jr. Manuel Pardo cdras. 5 y 6 Jr. Huamalies cdra. 1; Jr. Maynas cdra. 8; Jr. Junín cdras. 12, 11, 10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2 y 1; Jr. Conde de Superunda cdras. 1 y 2; Basílica del Rosario Convento de Santo Domingo de Lima.

Día Nacional de San Martin de Porres


03 de Noviembre de 2019






El 14 de marzo de 2018, la Comisión de Cultura del Congreso aprobó por unanimidad el dictamen recaído en el PL 2131 que declara el 03 de Noviembre como Día Nacional del Santo Peruano «San Martín de Porres».





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Procesión de traslado a la Basilica Catedral de Lima

Desde la Catedral de Lima, compartimos la Celebración Eucarística presidida por Mons. Guillermo Elías, Obispo Auxiliar de Lima.








Día Nacional de San Martín de Porres



    Solemnes cultos en honor a San Juan Macías 2019


    - Padre de los pobres - Patron de los Pastores - Protector de los Emigrantes - Amogo de los NIños Huerfanos - Abogado de las Almas del Purgatorio -







    9 de Septiembre de 2019 - 7° cuadrilla HCSMPYSJMOP



    Tradicional recorrido procesional en honor a San Juan Macías

    22 de Septiembre de 2019

     


     


    CANONIZACIÓN DE JUAN MACÍAS

    HOMILÍA DEL SANTO PADRE PABLO VI

    28 de septiembre de 1975

       
    Venerables Hermanos y amados hijos, 
     
    La Iglesia se siente hoy inundada de júbilo. Es el gozo de la madre, que asiste a la exaltación de uno de sus hijos. Y precisamente porque es un hijo pequeño, que no brilló durante su vida con los fulgores de la ciencia, del poder, de la notoriedad humana, de todo eso que hace a uno grande a los ojos del mundo, la Madre Iglesia experimenta un regocijo particular. En esta mañana la Iglesia siente resonar de nuevo en sus oídos las palabras insinuantes y maravillosamente asombradoras del Maestro, que proclaman, de manera inequívoca, su preferencia por los sectores más pobres y humildes: ¡Bienaventurados los pobres de espíritu! A la escucha perenne y atenta de su Divino Fundador y en fidelidad indefectible a su mensaje, la Iglesia fija hoy sus ojos en una figura singular, concreción sublime de ideales evangélicos : ¡Juan Macías! Un humilde pastor hasta los treinta y siete años de Ribera del Fresno, en España; emigrante sin recursos a tierras del Perú; por veintidós años sencillo hermano portero del convento dominico de La Magdalena en Lima. Este es el nuevo Santo, a quien la Iglesia rinde en este día su tributo de exaltación suprema, tras haberlo declarado Beato el veintidós de octubre de mil ochocientos treinta y siete. 

    En su glorificación, como en la de otras figuras humildes cual el Santo Cura de Ars, San Francisco de Asís, San Martín de Porres, y otras tantas que podríamos citar, se hace visible el amor sin reservas ni distinciones de la Iglesia, que valora y ensalza por igual los méritos ocultos de grandes y pequeños, de pobres o de facultosos, sintiendo particular complacencia acaso al elevar a los más pobres, reflejo más vivo de la presencia y predilecciones de Cristo. Por falta de tiempo, no haremos la exaltación que merecería la humilde y gran figura de Juan Macías que, con la ayuda del Señor y en el pleno ejercicio de nuestro ministerio magisterial, hemos inscrito en el catálogo de los Santos. Solamente aludiremos a las razones que embargan nuestro ánimo durante este acto solemne. Canonizando a San Juan Macías nos parece interpretar la intención del Señor, el cual, siendo rico, se hizo pobre para que nosotros fuésemos ricos por su pobreza (Cfr. 2 Cor. 8, 9), existiendo en la forma de Dios, se anonadó a sí mismo, tomando la forma de siervo (Cfr. Phil. 2, 6-7), fue enviado por el Padre «a evangelizar a los pobres y levantar a los oprimidos» (Luc. 4, 18), proclamó bienaventurados a los pobres de espíritu (Matth. 5, 3), puso la pobreza como condición indispensable para alcanzar la perfección (Cfr. Marc. 10, 17-31; Luc. 18, 18-27) y dio gracias al Padre porque se había complacido en revelar los misterios del Reino a los pequeñuelos (Cfr. Matth. 11, 26). 

    Estas son las enseñanzas lineares dejadas por el Señor, y que el Magisterio de la Iglesia nos propone hoy, ilustrándolas con un ejemplo concreto de la historia eclesial. Juan Macías, que fue pobre y vivió para los pobres, es un testimonio admirable y elocuente de pobreza evangélica: el joven huérfano, que con su escasa soldada de pastor ayuda a los pobres «sus hermanos», mientras les comunica su fe; el emigrante que, guiado por su protector San Juan Evangelista, no va en búsqueda de riquezas, como otros tantos, sino para que se cumpla en él la voluntad de Dios; el mozo de posadas y el mayoral de pastores, que prodiga secretamente su caridad en favor de los necesitados, a la vez que les enseña a orar; el religioso que hace de sus votos una forma eminente de amor a Dios y al prójimo; que «no quiere para sí más que a Dios»; que combina desde su portería una intensísima vida de oración y penitencia con la asistencia directa y la distribución de alimentos a verdaderas muchedumbres de pobres; que se priva de buena parte de su propio alimento para darlo al hambriento, en quien su fe descubre la presencia palpitante de Jesucristo; en una palabra, la vida toda de este «padre de los pobres, de los huérfanos y necesitados», (no es una demostración palpable de la fecundidad de la pobreza evangélica, vivida en plenitud? 

    Cuando decimos que Juan Macías fue pobre, no nos referimos ciertamente a una pobreza -que nunca podría ser querida ni bendecida por Dios- equivalente a culpable miseria o inoperante inercia para la consecución del justo bienestar, sino a esa pobreza, llena de dignidad, que ha de buscar el humilde pan terreno, como fruto de la propia actividad. ¡Con cuánta exactitud y eficiencia se dedicó a su deber, antes y después de ser religioso! Sus dueños y superiores dan claro testimonio de ello. Fueron siempre sus manos las que supieron ganar el propio pan, el pan para su hermana, el pan para la multiplicada caridad. Ese pan, fruto de un esfuerzo socialmente creador y ejemplar, que personaliza, redime y configura a Cristo, mientras deja en lo íntimo del alma la filial confianza de que el Padre, que alimenta a las aves del cielo y viste a los lirios del campo, no dejará de dar lo necesario a sus hijos: «buscad primero el reino de Dios y su justicia y todo lo demás se os dará por añadidura» (Cfr. Matth. 6, 25-34). Por otra parte, la ardua tarea de Juan Macías no distraía su ánimo del Pan celestial.
    El, que desde su niñez había sido introducido en el mundo íntimo de la presencia de Dios, fue en medio de su actividad un alma contemplativa. El campo, el agua, las estrellas, los pájaros, le hablaban de Dios y le hacían sentir su cercanía: «Oh Señor, qué mercedes y regalos me hizo Dios en aquellos campos», mientras guardaba el rebaño. Así exclama ya anciano. Y recordando su vida de convento, aquel jardín a donde con frecuencia se retiraba a orar de noche, dirá: «Muchas veces, orando a deshoras de la noche, llegaban los pajarillos a cantar y yo apostaba con ellos a quién más alababa a Dios». ¡Frases de encantadora poesía, que dejan entrever las largas horas dedicadas a la oración, a la devoción a la Eucaristía y al rezo del rosario! Pero esta vida interior nunca representó para Juan Macías una evasión frente a los problemas de sus hermanos; antes bien, partiendo de su vida religiosa, llegaba a la vida social. Su contacto con Dios no sólo no le hacía retraerse de los hombres, sino que le llevaba a ellos, a sus necesidades, con renovado empeño y fuerza para remediarlos y conducirlos a una vida cada vez más digna, más elevada, más humana y más cristiana. 

    El no hacía con ello sino seguir las enseñanzas y deseos de la Iglesia, la cual, con su preferencia por los pobres y su amor por la pobreza evangélica, jamás quiso dejarlos en su estado, sino ayudarles y levantarles a formas crecientemente superiores de vida, más conformes con su dignidad de hombres y de hijos de Dios. A través de estos trazos parciales, aparece ante nuestros ojos la figura maravillosa y atractiva de nuestro Santo. Una figura actual. Un ejemplo preclaro para nosotros, para nuestra sociedad. Evidentemente, la cuestión económica se plantea hoy con características bien diversas de las que tenía en tiempos de San Juan Macías. Los nuevos sistemas productivos, la acelerada industrialización, la creciente tecnificación y las conquistas en campo nuclear o electrónico, por más que hayan hecho surgir no indiferentes problemas para el hombre, han determinado ciertamente un superior nivel económico y asistencial en vastas áreas del mundo, por desgracia todavía demasiado limitadas. Por otra parte, la sensibilidad social se ha incrementado, dando paso con frecuencia a un tipo de humanismo radical, disociado de toda referencia al trascendente. 

    En este contexto se nos ofrece en todo su valor actual el mensaje de Fray Juan Macías. El no miró la humildad de su tarea, sino que la cumplió con entrega total y de manera ejemplar. Se dio siempre a los demás y, en el darse a todos, encontró a Cristo. Su trabajo fue una exigencia de su condición de hombre y de cristiano, un ejercicio de fecunda pobreza, un medio de proveer noblemente a su sustento y al de los pobres. Sin pretender nunca hacer de sus experiencias una elaborada sociología, ni convertirse en un experto economista, hizo cuanto estuvo a su alcance por atenuar necesidades y flagrantes desigualdades. Al pedir a los ricos para sus pobres, les enseñaba a pensar en los demás; al dar al pobre, lo exhortaba a no odiar. Así iba uniendo a todos en la caridad, trabajando en favor de un humanismo pleno. Y todo esto, porque amaba a los hombres, porque en ellos veía la imagen de Dios. ¡Cuánto desearíamos recordar esto a cuantos hoy trabajan entre pobres y marginados! No hay que alejarse del Evangelio, ni hay que romper la ley de la caridad para buscar por caminos de violencia una mayor justicia. Hay en el Evangelio virtualidad suficiente para hacer brotar fuerzas renovadoras que, trasformando desde dentro a los hombres, los muevan a cambiar en todo lo que sea necesario las estructuras, para hacerlas más justas, más humanas. 

    Juan Macías supo en su vida honrar la pobreza con una doble ejemplaridad: con la búsqueda confiada del pan cotidiano para los pobres, y con la búsqueda constante del Pan de los pobres, Cristo, que a todos conforta y conduce hacia la meta trascendente. ¡Estupendo mensaje para nosotros, para nuestro mundo materializado, tarado con frecuencia por un consumismo desenfrenado y por egoísmo sociales! ¡Ejemplo elocuente de esa «unidad interior», que el cristiano debe realizar en su tarea terrena, imbuyéndola de fe y caridad! (Cfr. Mater et Magistra, 51).

    Amadísimos hijos, No quisiéramos terminar nuestras palabras sin mencionar algunas características que concurren en la vida de San Juan Macías. La primera es su origen español; hijo de una Nación, cuya historia encuentra sus expresiones más altas y decisivas -que marcan el carácter de su pueblo- en las figuras de sus Santos, como Santo Domingo de Guzmán, San Ignacio de Loyola, San Francisco Javier, Santa Teresa de Ávila, San Juan de la Cruz. Nombres estos que, con sólo recordarlos, constituyen por sí mismos un auténtico homenaje que se tributa a España. Un homenaje que nos sentimos contento de poder subrayar por parte Nuestra, como dirigido a una Nación por Nos tan amada, y que la Iglesia entera, tan bien representada en el cuadro solemne de esta plaza de San Pedro por los millares de peregrinos venidos de todo el mundo, desea rendir con Nos a esa tierra de Santos.
    Experimentando en ello un gozo de comunión eclesial, un latido más de espiritualidad entre los muchos del Año Santo, una manifestación de fraterna e intensa alegría. Aunque esta alegría podría ser más plena, si estos días no hubiesen sido ensombrecidos por los acontecimientos por todos conocidos. El nuevo Santo continúa la tradición recibida como por una especie de herencia familiar. Una herencia que crece y se desarrolla en el hogar, en la vida familiar, en el ambiente social y en la sensibilidad religiosa del pueblo. Esta canonización ¿no es, pues, un acontecimiento que glorifica una tan alta y noble tradición, preanunciando al mismo tiempo un nuevo renacer de fervor y de santidad en los hijos de esa amada Nación? Nos así lo esperamos. La secunda característica es que San Juan Macías se hizo peruano y en Perú se santificó. Mientras muchas personas llegaban a América en busca de riquezas materiales, el nuevo Santo supo encontrar allí una riqueza espiritual de la que se alimentaron ya los primeros Santos de aquel Continente. Una riqueza integrada por elementos milenarios del pueblo antiguo, los indios, y del nuevo, los colonizadores, a quienes va el mérito de la evangelización de aquel Continente, y que nuestro Santo incrementó decididamente con su vida. 

    Desde entonces ¡que vitalidad religiosa a pesar de sus lagunas e imperfecciones! ¡Qué corrientes de vida espiritual han marcado la historia de todas aquellas naciones! A todos sus hijos los exhortamos a ser dignos del ejemplo de santidad dejado por San Juan Macías. Por último, San Juan Macías fue religioso dominico, de esa gran familia que tantos Santos ha dado a la Iglesia y cuya labor al servicio de la Verdad ha sido tan unánimemente reconocida. A ellos dirigimos en este solemne día un saludo especial, exhortándoles a seguir sus grandes tradiciones de santidad, a ejemplo de San Juan Macías, de San Martín de Porres y de Santa Rosa de Lima, síntesis de la santidad dominica en las nobles tierras latinoamericanas. Un ejemplo y exhortación que extendemos a todos los miembros de las otras familias religiosas, para que también ellos sientan una nueva incitación hacia cumbres más altas de cercanía divina, de esmero espiritual, de clima en el que se escucha la voz de Cristo. Y ojalá que el nuevo modelo de santidad que hoy proponemos suscite abundantes fuerzas jóvenes, que se consagren sin reserva a los ideales siempre válidos, siempre atractivos, del Evangelio de Jesucristo.



    SAN JUAN MACÍAS

    49° Aniversario de su canonización - 28 de Septiembre

    1975 - 2019


    Misa solemne por el 49° Aniversario de la Canonización de San Juan Macías, por el Papa Pablo VI. En la Basilica del Santisimo Rosario. Convento de Santo Domingo de Lima. Y primer día del Novenario a Nuestra Señora del Rosario. Quienes a sus pies rearon Martín, Rosa y Juan.










     Bendiciones...

     



    70º Aniversario del Milagro del Arroz


    San Juan Macias


    Este año se cumplieron 70 años del llamado Milagro del Arroz. El protagonista de este prodigio, fue el beato Juan Macias. Hoy en los altares como San Juan Macias... (Patron de los inmigrantes y tambien conocido como el Ladron de las Animas del purgatorio.)
    A través de estas notas, conoceremos como se recordo y se celebró este aniversario.




    La foto está tomada en la cocina donde se efectuó el milagro del arroz, en Olivenza. Acompaña a don Celso, arzobispo de Merida-Badajoz, Fernanda Blasco miembro del I.S. Hogar de Nazaret y testigo presencial de la multiplicación del arroz a los 25 años de edad. Don Luis Zambrano, acaba de ser nombrado Hijo predilecto de Fuente del Maestre...












    EL MILAGRO DEL ARROZ MULTIPLICADO DE SAN JUAN MACÍAS, 70 AÑOS DESPUÉS 


    Creditos: jabenito.blogspot.com

     

    ACTIVIDADES CON MOTIVO DEL 70 ANIVERSARIO DEL MILAGRO DEL ARROZ EN OLIVENZA





    El 23 de enero de 2019 conmemoraremos en la parroquia y en la ciudad de Olivenza un hecho divino extraordinario, una intervención de Dios, por mediación de San Juan Macías, en la que se manifestó el amor del Señor por los sencillos, los humildes y los pobres. Me refiero al Milagro de la multiplicación del Arroz, ocurrido el 23 de enero de 1949 en la cocina del colegio de San José, hoy centro parroquial, después de que Leandra Rebollo, miembro del Instituto Secular Hogar de Nazaret, pidiese por mediación de San Juan Macías que los pobres pudieran comer aquel domingo: "Ay Beato, y tus pobres sin comer".

    San Juan Macías, entregado toda su vida a los pobres con un amor singular, hizo que la mano de Dios se manifestase en favor de los pobres multiplicando el arroz en un tiempo en el que había poco que comer y donde abundaba la miseria en el contexto social en el que ocurrieron estos hechos. Testigo privilegiado de ello fue el Venerable Luis Zambrano Blanco, párroco de la Magdalena entonces y fundador del Instituto Hogar de Nazaret, quien no se apartó de aquella olla a lo largo de las horas en las que se multiplicó el arroz por gracia divina. Este hecho nos exige a todos hacer memoria agradecida de ello y crecer en el amor a Dios, que quiso expresarse así en este lugar, y en la entrega hacia los más pobres y desfavorecidos.

    Exponemos a continuación lo que el consejo parroquial dijo para que la comunidad parroquial viviera el 70 aniversario como una memoria viva y con un gran acento espiritual.


    Un año para hacer memoria en el presente


    Como acto principal y significativo la parroquia se pone en estado de misión a lo largo de todo el año litúrgico 2018-2019. Queremos que la mayor acción que conmemore el 70 aniversario del milagro del Arroz sea la revitalización de la fe, aquella que tuvo San Juan Macías y Leandra Rebollo que hicieron realidad la acción milagrosa de Nuestro Señor. La misión popular que dirigen los padres Claretianos se realizará entre los días 21 de marzo y el 7 de abril. Esta misión, en la que se espera sembrar la semilla del Evangelio en todos los corazones que quieran acogerla, tiene un antes y un después. Ya se están teniendo encuentros de formación en los que están participando ciento cincuenta personas, los misioneros se han encontrado con los miembros de la parroquia.... Después de la misión, el fuego que la gracia de Dios ponga en cada uno se tiene que seguir afianzando por medio de otras acciones sencillas pero que mantengan vivo ese fuego espiritual. Quiera San Juan Macías interceder, como ya lo hizo, por los miembros de nuestra parroquia, por aquellos que están buscando a Dios, por quienes están fríos en su religiosidad… para que volvamos con mayor ardor a la vida cristiana y seamos testigos creíbles del Evangelio y enamorados de Jesucristo. 


    Otras actividades previstas a lo largo del año son las siguientes:

    1. Hacer un comic de lo acontecido el 23 de enero de 1949 que sirva para divulgar de modo instructivo el milagro del arroz.
    2. Realizar en imprenta un folleto explicativo para que todo el que visite la capilla del milagro pueda tener una buena documentación de lo acontecido. (Este folleto ya lo han elaborado algunos miembros del Hogar de Nazaret. Ahora hay que llevarlo a imprenta y sufragar los gastos).
    3. Poner en la capilla del milagro un libro de visitas.
    4. Elaborar un corto y un video.
    5. Invitar a sacerdotes y a las diferentes parroquias a visitar la capilla y celebrar en ella la Eucaristía.

    Conmemoración de los 70 años del Milagro del Arroz, el 23 de enero de 2019.



    Nos planteamos los siguientes objetivos a alcanzar para los fieles de nuestra parroquia en esta fecha significativa:  

    • Dar a conocer a la comunidad parroquial y a la ciudad de Olivenza lo que ocurrió aquel 23 de enero de 1949. Difundirlo en otras poblaciones para que el Milagro sea conocido.
    • Vivenciar en el presente, por medio de la oración y de la liturgia, la acción de Dios en nuestra comunidad parroquial y en nuestra vida particular.
    • Realizar un gesto de amor solidario hacia los pobres de hoy.
    • Fomentar la fraternidad y la vida de comunidad entre los miembros de la parroquia.

    Las acciones que llevaremos a cabo son las siguientes:
     
    a. En la semana previa habrá un reportaje en el seminario diocesano de Iglesia en Camino sobre el Milagro del Arroz. También se colgará dicho reportaje en la página Web de la archidiócesis.

    b. Reportaje e información de los actos conmemorativos del 70 aniversario en la televisión local de Olivenza.

    c. Se elaborarán unas unidades didácticas para ser impartidas en las clases de Religión en los colegios y en el Instituto durante los días previos a la efeméride. Se harán unas unidades didácticas para primaria y para secundaria por profesores de los distintos centros educativos.

    d. El domingo 20 de enero habrá una comida de hermandad entre los miembros de la parroquia. Cada uno aportará algo de comida que después compartiremos juntos.

    e. Decoración del centro parroquial de modo significativo para demostrar la grandeza de lo que conmemoramos.

    f. Hacer una oración de acción de gracias para rezarla cada día y entregarla a todos los fieles como recuerdo.

    g. Desde el lunes 21 al domingo 27 estará expuesta en la capilla del Milagro la reliquia del brazo de San Juan Macías. 

    h. Día 23 de enero de 2019:
    • La capilla estará abierta desde las 10,00 horas para que pueda ser visitada y se pueda orar en ella. Durante la mañana los testigos del milagro se lo narraran a todas las personas que lo deseen.
    •  Toque de campanas de los templos y de la Santa Casa de Misericordia a la hora en la que comenzó a obrarse el milagro, las 13,00 horas.
    • Los niños y los adolescentes que participan en catequesis irán a la hora que se le indica a continuación con sus catequistas para que en el salón de actos del centro parroquial durante media hora reciban información de lo que celebramos. Después irán a la capilla del milagro a hacer una oración ante el Santísimo Sacramento para dar gracias a Dios y pedir la gracia de vivir con alegría la fe.
    • 16,30 horas: Tercero de Primaria.
    • 17,00 horas: Cuarto de Primaria.
    • 17,30 horas: Quinto y sexto de Primaria, poscomunión.
    • 18,00 horas: primero y segundo de ESO.
    • 18,30 horas: tercero y cuarto de ESO. 

    • - Eucaristía solemne en la parroquia de la Magdalena a las 19,30 horas. En ella participaran todos los miembros de la parroquia, incluido los que están en catequesis con sus catequistas.
    • En esta Eucaristía se hará una colecta especial para entregar a los pobres de hoy. Así multiplicamos el arroz del amor y de la solidaridad. Invitaremos a todas las asociaciones, instituciones y organismos civiles, lo mismo que a los diferentes grupos de la parroquia que den una aportación. Lo recaudado, así lo acordó el consejo de pastoral, se entregará a los centros de la Providencia de Ribera del Fresno (centro que acoge a mujeres con discapacidad, normalmente abandonadas de su familia), al centro de la Luz (centro que acoge a discapacitados de todo tipo. Muchos están solos o sus familias viven en situaciones limites) y al centro de APROSUBA 14 de Olivenza. Se pueden hacer desde los diferentes grupos parroquiales actividades para que la gente de nuestra ciudad se muestre solidaria y exprese, de cierta manera, el amor a los más necesitados dando una aportación económica. El domingo 27 de enero se destinará, del mismo modo, la colecta a la misma intención.
    • Después de la Eucaristía iremos al centro parroquial los adultos con el fin de visionar un video conmemorativo del aniversario y hacer un rato de oración en la capilla del milagro.
    i. Día 24 de enero:
    Presentación de la figura de San Juan Macías, su santidad y su actualidad para todos nosotros. La ponencia correrá a cargo de Don Juan José Montes González, director del semanario diocesano Iglesia en Camino. El título es el siguiente: "Una historia que nos invita a la vida interior: San Juan Macías, un ejemplo para hoy". Será una ponencia dinámica, con intervenciones, proyecciones… Seguro que muy ilustrativa para todos.

    j. El Instituto Secular Hogar de Nazaret tendrá el domingo 27 de enero una jornada de oración y convivencia de todos sus miembros para compartir con nosotros la acción de gracias a Dios por los 70 años del milagro, donde, por mediación de una de las esclavas, Leandra Rebollo, San Juan Macías medió para que el Señor hiciera el milagro. Además, su fundador, el venerable Luis Zambrano Blanco, fue quien acompañó en todo momento lo que estaba sucediendo aquel 23 de enero del 1949.

    k. Viaje – Peregrinación a Ribera del Fresno, cuna de San Juan Macías. Allí visitaremos la casa museo donde nació y vivió el Santo, iremos al Pocito donde San Juan Macías hizo uno de sus milagros, celebraremos la Eucaristía en la capilla de su casa, visitaremos el centro de la Providencia, donde comeremos la comida que entre todos compartamos. Este viaje será el sábado 2 de febrero de 2019.
    Gentileza de su párroco don Francisco Julian Romero Galvan.

     

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