Antonio Cabrera Perez-Camacho... Q. E. P. D.


 
En el verano del 2017, debido a una enfermedad, Antonio Cabrera Pérez Camacho, nos dijo adiós definitivamente.



El nombre completo del protagonista de esta historia es Antonio Cabrera Pérez-Camacho.

A continuación se detallan datos inéditos sobre la reconstrucción del milagro, su vida posterior y los archivos gráficos del caso:

1. El accidente en Garachico (25 de agosto de 1956)

A diferencia de los resúmenes genéricos, el propio Antonio relató en entrevistas cómo ocurrió exactamente el suceso:

  • El detonante: Cuando tenía solo 5 años y veraneaba en Garachico (Tenerife), le quitó un jabón de gran tamaño a otro niño y lo lanzó al interior de una obra en construcción.

  • El aplastamiento: Al intentar escalar la fachada para recuperarlo, un bloque de hormigón de unos 30 kilos se desprendió y le cayó directamente sobre la pierna y el pie izquierdo.

  • La infección: Fue trasladado a la Clínica Capote en Santa Cruz de Tenerife. En pocos días la pierna presentó gangrena gaseosa y un olor fétido insostenible; los tejidos estaban descompuestos. El 31 de agosto, los cirujanos fijaron la amputación radical para el 2 de septiembre a fin de evitar que una septicemia generalizada le causara la muerte.

2. La noche de la cura y el informe médico inédito

Mientras su familia colocaba la estampa del entonces Beato Martín de Porres bajo la almohada y rezaba sin cesar, el diario clínico del Dr. Miguel López y los doctores Capote registró un fenómeno sin explicación:

Extracto del parte médico (2 de septiembre de 1956):

«Por la mañana, al hacer la cura preparatoria para la amputación... notamos calor en el yeso. El estado general es mejor, el pulso más regular y la temperatura más baja. Todo esto nos parece insólito...»

3 a 5 de septiembre:

«Hoy observamos granulaciones que empiezan a invadir la cara dorsal... Se observa epitelización rápida. Se retira la medicación y el día 10 la piel aparece totalmente regenerada».

En menos de 72 horas, la pierna pasó de estar en estado de descomposición a mostrar tejido sano sin necesidad de intervención quirúrgica ni injertos.

3. La vida posterior de Antonio

  • Formación académica: Tras recuperarse por completo sin secuelas físicas ni cojera, Antonio estudió en el colegio La Salle-San Ildefonso y posteriormente se licenció en la Facultad de Medicina de Zaragoza, especializándose más adelante en Cirugía Maxilofacial y Odontología en Argentina.

  • El viaje a Lima (Diciembre de 1962): Meses después de la canonización oficial en San Pedro (mayo de 1962), Antonio —con casi 12 años de edad— viajó a Perú. Fue recibido por multitudes y por las máximas autoridades eclesiásticas en Lima como el "rostro viviente" del milagro de San Martín. 

     


Pintura presentada el 6 de Mayo de 1962 en la Basílica de San Pedro, con motivo de la Canonización de fray Martín de Porres.



La historia del Milagro, que permitio la canonización de fray Martín de Porres



Creditos: Periodico "El Dia"



En la canonización de San Martín de Porres

 
El contexto del milagro:
  • En 1956, cuando tenía solo 4 o 5 años en Garachico (Tenerife, España), sufrió un grave accidente en el que un bloque de cemento cayó sobre su pierna, destrozándola y causándole una grave gangrena.

  • Los médicos indicaron que era necesaria la amputación. Sin embargo, tras encomendarse su familia al entonces beato Martín de Porres y aplicarle una reliquia/estampita, la gangrena desapareció milagrosamente y la pierna se curó.

  • Este hecho fue evaluado y aceptado por los médicos y teólogos del Vaticano como el tercer milagro requerido para proclamar la santidad del fraile peruano.

Por tal motivo, el niño Antonio y sus padres fueron invitados de honor a la ceremonia celebrada aquel 6 de mayo de 1962 en la Basílica de San Pedro, donde asistieron en los palcos reservados (en la foto, en el sector de la derecha en primer plano).





Antonio Cabrera Perez-Camacho.
 "Que en paz descanse y de Dios goze"