San Juan Macías - Amigo de los Pobres

 

El Padre Jorge Cuadros Pastor O.P. 

Nos realiza la presentación de San Juan Macias.

San Juan Macías es uno de los más elevados espíritus en el hermoso concierto de Santos que adornaron el cielo de América y en particular de la Orden Dominicana en el Perú. Su rica personalidad, enmarcada dentro de una maravillosa sencillez de vida exterior, va revelandose poco a poco a la consideración y a la piedad de la iglesia. Así como durante su vida la vocación definitiva fue manifestándose lentamente, su glorificación mediante la inscripción en el Catálogo de los Santos, tuvo un largo proceso. Sólo después de algunos siglos, se ha cumplido lo que se le dijo cuando era niño: "Te levantaras altares..." Ahora se va valorizando su profunda contemplación y su silencio; se admira su constancia en el trabajo y en la búsqueda de la voluntad de Dios.

La Iglesia ha querido que la piadosa figura de San Juan Macías sea modelo para los campesinos y para los emigrantes. En este tiempo, cuando los campesinos sufren tan grandes problemas que se ven forzados a abandonar los campos y refugiarse en las grandes ciudades, la Iglesia ofrece a nuestro Santo como un modelo de Amor al campo al campo. Asimismo, los emigrantes que han dejado su patria o sus pueblos, han salido desterrados contra su voluntad, por los cambios políticos, ven en San Juan una luz y una esperanza.

Estamos seguros que esta obra del Padre Guillermo será un medio más para esta finalidad, para ayudarnos a penetrar mejor en el espíritu y en la santidad de San Juan Macías.

 

 




San Juan Macías es un compañero fiel y cercano que siempre acompaña a los necesitados con su bondad.

Bendito San Juan Macías, te damos gracias por caminar a nuestro lado como un amigo sincero y generoso. Gracias por escuchar nuestras penas, por cuidar de nuestros hogares y por recordarnos que con Dios nunca nos falta nada. Quédate siempre con nosotros y guíanos con tu humildad. 

 

Un hermano dominico al servicio de los pobres.

 


 

Amén

San Juan Macias

 

"Vi un cielo nuevo y una tierra nueva"

 

San Juan Macias de la Parroquia el Sagrario de Lima.

 

San Juan Macías fue un santo dominico peruano originario de Extremadura al que una experiencia mística lo impulsó a viajar a América. Ya en Lima, ingresó en los dominicos en 1622 y se distinguió por su dedicación a la oración y por atender a los pobres, los enfermos y los esclavos. Fue un fraile sencillo y de gran hondura, siempre disponible tanto para dar consejo a los grandes señores como para ayudar a los pobres que necesitaban sustento.

 

Biografía de San Juan Macías

San Juan Macías nace en Ribera del Fresno (Badajoz) el año 1585. Huérfano a los cuatro años, desde muy niño se dedicó al oficio de pastor. Su vida esta marcada por una primera educación familiar con especial devoción a la Virgen María, particularmente mediante el rezo del Rosario.

Las largas horas cuidando ovejas le permiten adquirir hábitos contemplativos. Piensa mucho en el texto del Apocalipsis: "vi un cielo nuevo y una tierra nueva" y lo identifica con las Américas, hacía poco descubiertas. Emigra a América del Sur. En una nave mercante llega a Cartagena de Indias (Colombia) y más tarde a Lima. Allí pide el hábito de hermano cooperador, en el convento de Santa María Magdalena, en 1622, cuando contaba treinta y siete años.

 



Rasgos personales

Su vida se distingue por una gran pobreza, humildad y caridad, es una persona sencilla y siempre abierta al cambio de vida. Aprende de los acontecimientos y de la lectura de la Palabra de Dios. Su oración es muy profunda: en ella la Virgen María y San Juan Evangelista le ayudan a encontrarse permanentemente con Cristo. Es un hermano muy respetuoso de los consensos comunitarios e incansable trabajador.

 

 

 

Su influencia en Lima

Fue portero del convento durante veinticinco años. Desde ese puesto ejercita una increíble obra de beneficencia material y espiritual con limosnas y con el rosario ofrecido por los pecados propios por los demás y en sufragio por las almas del purgatorio.

Tuvo también mucho influjo en la ciudad con sus consejos. Aquella portería de la Magdalena se convierte en lugar de comunión y participación de pobres y enfermos. Allí Juan Macías ora con ellos, les imparte catequesis y les ayuda en sus necesidades.

Su acción va más allá del recito conventual. Es capaz de amaestrar un borriquillo que con él pide limosna. Más de una vez, sin guía alguna, se dirige a las casas de los necesitados llevándoles alimento. Contemporáneo de San Martín de Porres y Santa Rosa de Lima, es también evangelio viviente del Señor Jesús. También como San Martín, sufre con valentía injurias y calumnias por su caridad heroica con los necesitados.


 
 
Muerte y canonización

San Juan Macías murió en Lima el 15 de septiembre de 1645. Su cuerpo se venera en la basílica del Rosario. Fue beatificado por Gregorio XVI en 1813 y canonizado por Pablo VI el 28 de septiembre de 1975.

 

Semblanza Espiritual

Desde niño era muy modesto y amigo de las cosas religiosas, frecuentaba las iglesias y oía con gran atención los sermones, que a su manera contaba a otros niños. Atendiendo la portería con humildad, San Juan Macías procuró ocultar siempre la estimación que de su santidad hacían todos, dentro y fuera del convento, lo mismo los grandes señores que los pobres a quienes en la portería daba sustento.

Se consideraba indigno de tratar con los demás religiosos, estimando no solamente a los sacerdotes, sino también a los novicios y conversos como si cada uno fuera su superior. Las reprensiones las llevaba con mucha paz sintiéndose mortificado cuando era alabado.

Su obediencia era tan pronta que inmediatamente lo cumplía sin enjuiciar lo que le mandaban. Bastaba con que el superior le hiciese la más mínima señal o indicación para dejar hasta los mismos ejercicios espirituales y hacer lo que le mandaban.

Su caridad con los pobres fue grande en socorrerlos y consolarlos, para lo cual se daban ayuda los nobles de la ciudad y de otras partes. En cada pobre veía a Jesucristo. Socorría a todos, en su portería o enviando un criado a las familias necesitadas. Esta caridad que con los pobres ejercitaba, dándoles limosna, la ejercitaba también con los ricos aconsejándoles y consolándolos.

 


 

Reconstrucción facial de San Juan Macías 

   
 

Hermandad de San Martín de Porres y San Juan Macias de la Parroquia el Sagrario 

Lima - Perú