Festividad en honor a San Martin de Porres 2014


Noviembre y Diciembre Martiniano

435 Aniversario de su Nacimiento

09 de Diciembre de 2014



Peregrinación a la Diócesis de Lurin

Domingo 07 de Diciembre de 2014


Misa 10.00 a.m. en la Catedral de Lurin y 
recorrido procesional por la ciudad de Lurin.


 


Peregrinación a Lurin
Domingo 07 de Diciembre de 2014


La venerada imagen de San Martín de Porres visito en peregrinación la Diócesis de Lurin. Al sur de la cuidad de Lima. Donde fue recibidos con mucha devoción, muestras de amor, por el pueblo de Lurin.
Luego de la misa ofrecida en la Catedral de Lurin, se dio inico al recorrido procesional. Nuestro querido Martín de la Caridad, recibio el homenaje del milenario pueblo de Lurin, de sus autoridades e instituciones religiosas.
Visito el Hogar de niños "Juan Pablo II"; el Hospital Materno Infantil; La Municipalidad de Lurin; La sede de la Región Policial Lima Div. Territorial Sur 3, de la Policia Nacional del Perú.






Tambien puedes ver el siguiente enlace de "Peregrinos Pmb".




Y puedes visitar nuestro FB.

 

 Galeria fotografica



31 de Octubre, inicio de los tradicionales cultos en honor a San Martín de Porres, entronización, imposición de habitos y juramentacion de los hermanos postulantes a la Hermandad de Caballeros de San Martín de Porres y San Juan Macías O.P.

  

Primer domingo de Noviembre (2 de Nov de 2014) 
Misa, Cambio de guardia, entra la cuadrilla 11, asamblea general y juramentación de los hermanos ingresantes a la Hermandad de Caballeros de San Martín de Porres y San Juan Macías O.P.





1ra. Semana de Noviembre


 
 
 Rama infantil de la Hermandad de Caballeros de San Martín de Porres y San Juan Macías O.P
Misa y Procesión.





 Exposición Martiniana 2014

 

 
 
 
 
 
 
 
 

Continuara...

Biografia corta de San Martín de Porres

Martín de Porres Velásquez 

(Fray Martin de Porres)


Nació en la ciudad de Lima, Perú, el día 9 de diciembre del año  1579. Fue hijo de Juan de Porres, caballero español de la Orden de Calatrava, y de Ana Velásquez, negra libre panameña. Martín es bautizado en la iglesia de San Sebastián, donde años más tarde Santa Rosa de Lima también lo fuera. Son misteriosos los caminos del Señor: no fue sino un santo quien lo confirmó en la fe de sus padres. Fue Santo Toribio de Mogrovejo, primer arzobispo de Lima, quien hizo descender el Espíritu sobre su moreno corazón, corazón que el Señor fue haciendo manso y humilde como el de su Madre.

 
 Partida de Bautizo de Martìn de Porres Velasquez

A los doce Martín entró de aprendiz de peluquero, y asistente de un dentista. La fama de su santidad corre de boca en boca por la ciudad de Lima. Martín conoció al Fraile Juan de Lorenzana, famoso dominico como teólogo y hombre de virtudes, quien lo invita a entrar en el Convento de Nuestra Señora del Rosario. Las leyes de aquel entonces le impedían ser religioso por el color y por la raza, por lo que Martín de Porres ingresó como Donado, pero él se entrega a Dios y su vida está presidida por el servicio, la humildad, la obediencia y un amor sin medida. San Martín tiene un sueño que Dios le desbarata: "Pasar desapercibido y ser el último". Su anhelo más profundo siempre es de seguir a Jesús. Se le confía la limpieza de la casa; por lo que la escoba será, con la cruz, la gran compañera de su vida. Sirve y atiende a todos, pero no es comprendido por todos. Un día cortaba el pelo a un estudiante: éste molesto ante la mejor sonrisa de Fray Martín, no duda en insultarlo: ¡Perro mulato! ¡Hipócrita! La respuesta fue una generosa sonrisa.

San Martín llevaba ya dos años en el convento, y hacía seis que no veía a su padre, éste lo visita y… después de dialogar con el P. Provincial, éste y el Consejo Conventual deciden que Fray Martín se convierta en hermano cooperador. El 2 de junio de 1603 se consagra a Dios por su profesión religiosa.

El P. Fernando Aragonés testificará: "Se ejercitaba en la caridad día y noche, curando enfermos, dando limosna a españoles, indios y negros, a todos quería, amaba y curaba con singular amor". La portería del convento es un reguero de soldados humildes, indios, mulatos, y negros; él solía repetir: "No hay gusto mayor que dar a los pobres". Su hermana Juana tenía buena posición social, por lo que, en una finca de ella, daba cobijo a enfermos y pobres. Y en su patio acoge a perros, gatos y ratones.

Pronto la virtud del moreno dejó de ser un secreto. Su servicio como enfermero se extendía desde sus hermanos dominicos hasta las personas más abandonadas que podía encontrar en la calle. Su humildad fue probada en el dolor de la injuria, incluso de parte de algunos religiosos dominicos. Incomprensión y envidias: camino de contradicciones que fue asemejando al mulato a su Reconciliador.

Los religiosos de la Ciudad Virreinal van de sorpresa en sorpresa, por lo que el Superior le prohíbe realizar nada extraordinario sin su consentimiento. Un día, cuando regresaba al Convento, un albañil le grita al caer del andamio; el Santo le hace señas y corre a pedir permiso al superior, éste y el interesado quedan cautivados por su docilidad.

 
  Firma de Fray Martin de Porres (dice Martín de Porras)

Cuando vio que se acercaba el momento feliz de ir a gozar de la presencia de Dios, pidió a los religiosos que le rodeaban que entonasen el Credo. Mientras lo cantaban, entregó su alma a Dios. Era el 3 de noviembre de 1639. Su muerte causó profunda conmoción en la ciudad. Había sido el hermano y enfermero de todos, singularmente de los más pobres. Todos se disputaban por conseguir alguna reliquia. Toda la ciudad le dio el último adiós.

Su culto se ha extendido prodigiosamente. Gregorio XVI lo declaró Beato en 1837. Fue canonizado por Juan XXIII en 1962. Recordaba el Papa, en la homilía de la canonización, las devociones en que se había distinguido el nuevo Santo: su profunda humildad que le hacía considerar a todos superiores a él, su celo apostólico, y sus continuos desvelos por atender a enfermos y necesitados, lo que le valió, por parte de todo el pueblo, el hermoso apelativo de "Martín de la caridad". Su fiesta se celebra el 3 de Noviembre.



 

 
Urna con la reliquia y venerada imagen de Martín de Porres que sale en procesión.


  

Galeria de Videos a San Martín de Porres

 

  

Homenaje a San Martín de Porres por el 50º Aniversario de su Canonización

 

 
A San Martín de Porres de Nicomedes Santa Cruz




A San Martin de Porres, Santo de mi devoción
A tu divino mandato, perro pericote y gato, no hicieron segregación.

Y dice así:

Quien desconoce tu historia, puede no creer en ti
Pero yo que la aprendí, glorifico tu memoria
Fue tu vida expiatoria y de total sumisión
Por tu conmiseración, por tu humanitario exceso
A ti consagro mi rezo, santo de mi devoción

Hermano del oprimido, Lenitivo del doliente
Abrigo del indigente, Amparo del perseguido
Pese a  que hayas elegido llamarte perro mulato
A tu milagroso trato presto las plantas crecieron
Y los muertos revivieron a tu divino mandato

De tu incansable escobita, Barrer precisa la tierra
Barrer el fusil de guerra. Y el odio que al mundo aplica
Haz Martin que se repita tu famoso triunviratos
Y alrededor de ese plato comulgen todas las razas.
Que son por sus amenazas perro pericote y gato

Milagros el hizo tanto, como peces tuvo el mar.
De empezarles a contar no acabarían mis cantos
Este santo entre los santos, del cielo recibió el don
Y su canonización que aplaude el mundo cristiano
Mostro que en el vaticano no hicieron segregación.



Venerada imagen de San Martin de Porres, que sale en procesión bendiciendo la ciudad de Lima en los meses de Mayo y Noviembre de cada año. Abajo la urna con sus restos mortales.



MILAGROS DE SAN MARTIN DE PORRES


¿CUALES SON LOS MILAGROS DE SAN MARTIN DE PORRES?

Milagros atribuidos:
  • Las historias de sus milagros son muchas y sorprendentes, éstas fueron recogidas como testimonios jurados en los Procesos diocesano (1660-1664) y apostólico (1679-1686), abiertos para promover su beatificación. Buena parte de estos testimonios proceden de los mismos religiosos dominicos que convivieron con él, pero también los hay de otras muchas personas, pues Martín de Porres trató con gente de todas las clases.
  • Se le atribuye el don de la bilocación. Sin salir de Lima, fue visto en México, en África, en China, Filipinas y en Japón, animando a los misioneros que se encontraban en dificultad o curando enfermos.
  • Mientras permanecía encerrado en su celda, lo vieron llegar junto a la cama de ciertos moribundos a consolarlos o curarlos.
  • Muchos lo vieron entrar y salir de recintos estando las puertas cerradas. En ocasiones salía del convento a atender a un enfermo grave, y volvía luego a entrar sin tener llave de la puerta y sin que nadie le abriera. Preguntado cómo lo hacía, siempre respondía: "Yo tengo mis modos de entrar y salir".
  •  Se le reputó control sobre la naturaleza, las plantas germinaban antes de tiempo y toda clase de animales atendían a sus mandatos.
  •  Uno de los episodios más conocidos de su vida es que hacía comer del mismo plato a un perro, un ratón y un gato en completa armonía.
  •  Se le atribuyó también el don de la sanación, de los cuales quedan muchos testimonios, siendo las más sorprendentes la curación de enfermos desahuciados. "Yo te curo, Dios te sana" era la frase que siempre solía decir para evitar muestras de veneración a su persona.
  •  Según los testimonios de la época, a veces se trataba de curaciones instantáneas, en otras bastaba tan sólo su presencia para que el enfermo desahuciado iniciara un sorprendente y firme proceso de recuperación.
  •  Normalmente los remedios por él dispuestos eran los indicados para el caso, pero en otras ocasiones, cuando no disponía de ellos, acudía a medios inverosímiles con iguales resultados.
  • Con unas vendas y vino tibio sanó a un niño que se había partido las dos piernas, o aplicando un trozo de suela al brazo de un donado zapatero lo curó de una grave infección.
  • Muchos testimonios afirmaron que cuando oraba con mucha devoción, levitaba y no veía ni escuchaba a la gente.
  • A veces el mismo Virrey que iba a consultarle (aún siendo Martín de pocos estudios) tenía que aguardar un buen rato en la puerta de su habitación, esperando a que terminara su éxtasis.
  •  Otra de las facultades atribuidas fue la videncia.
  • Solía presentarse ante los pobres y enfermos llevándoles determinadas viandas, medicinas u objetos que no habían solicitado pero que eran secretamente deseadas o necesitadas por ellos.
  • Se contó además entre otros hechos, que Juana, su hermana, habiendo sustraído a escondidas una suma de dinero a su esposo se encontró con Martín, el cual inmediatamente le llamó la atención por lo que había hecho.
  • También se le atribuyó facultades para predecir la vida propia y ajena, incluido el momento de la muerte.
  • De los relatos que se guardan de sus milagros, parece deducirse que Martín de Porres no les daba mayor importancia
  • A veces, incluso, al imponer silencio acerca de ellos, solía hacerlo con joviales bromas, llenas de donaire y humildad. En la vida de Martín de Porres los milagros parecían obras naturales. 


De: Yahoo en español




Altar de los Santos Peruanos, en el Iglesia de Santo Domingo de Lima. A la Izquierda se encuentra la urna con los restos de Santo de la escoba



Festividad en honor a San Martín de Porres 2013





También puedes ver los enlaces:



Festividad en honor a San Martín de Porres 2014



Bendiciones...

Programa de los solemnes cultos en honor a San Martín de Porres


Festividad 2014

 Invitación






LIMA, 03 Nov. 14 / 12:02 am (ACI).- “Yo te curo, Dios te sana”, solía decir San Martín de Porres, el santo de la escoba, a los grandes señores y hombres sencillos que acudían en busca de su ayuda. Su fiesta se celebra cada 3 de noviembre.


San Martín nació en Lima en 1579. Desde niño sintió predilección por los enfermos y los pobres. Aprendió el oficio de barbero y algo de medicina. A los quince años pidió ser admitido como “donado”, es decir, como terciario, en el convento de los Dominicos.


En su servicio de enfermero no hacía diferencia entre pobres y los que más tenían, aunque tuvo que pasar por experiencias de incomprensión y envidia. En 1603 hizo su profesión religiosa.

Con ayuda de Dios, realizaba algunos milagros de curaciones instantáneas o en ocasiones bastaba su presencia para que el enfermo desahuciado empezara a recuperarse. Hay quienes lo vieron entrar y salir de recintos con las puertas cerradas, mientras que otros aseguraron haberlo visto en dos lugares distintos a la misma vez.


Era tanto el cariño y admiración que le tenían al humilde Fray Martín que hasta el Virrey de aquel entonces fue a visitarlo en su lecho de muerte para besar su mano. Partió a la Casa del Padre un 3 de noviembre de 1639, besando el crucifijo con gran alegría.


San Martín es recordado con la escoba, que es símbolo de su humilde servicio. Por ello, San Juan XXIII al canonizarlo en 1962 dijo: “Ojalá que el ejemplo de Martín enseñe a muchos la dulzura y felicidad que se encuentra en el seguimiento de Jesucristo y en la sumisión a sus divinos mandatos”.







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