Canonización de San Martín de Porres


La ceremonia del 6 de mayo de 1962 en la Basílica de San Pedro fue una de las celebraciones más solemnes y concurridas del pontificado de Juan XXIII. Se desplegó un ritual lleno de tradición e impacto espiritual para proclamar como santo a San Martín de Porres.

La atmósfera y el entorno litúrgico


  • Marco monumental: La ceremonia tuvo lugar en torno al Altar de la Confesión, bajo las columnas salomónicas del Baldaquino de Bernini. La basílica fue engalanada con tapices tradicionales que representaban la imagen de San Martín y escenas de los milagros reconocidos por la Santa Sede.

  • Delegaciones e invitados: Asistieron cardenales, arzobispos, miembros de la Orden de Predicadores (dominicos), diplomáticos de Perú, España y diversos países de América Latina, además de miles de peregrinos peruanos e internacionales.

  • El rito solemne: El Cardenal Procurador de la Causa de Canonización solicitó formalmente al papa Juan XXIII la elevación a los altares del beato. Tras la invocación al Espíritu Santo y las oraciones litúrgicas, el Santo Padre pronunció la fórmula solemne en latín, inscribiendo a Martín de Porres en el catálogo de los santos de la Iglesia Universal.

     
     

La homilía y el mensaje del Papa Juan XXIII

 

Durante la proclamación, el papa Juan XXIII dedicó palabras profundas sobre la trascendencia espiritual y social del nuevo santo:

"Martín nos demuestra con su ejemplo que podemos llegar a la santidad por el camino que nos enseñó Cristo Jesús: si primero amamos a Dios con todo nuestro corazón... y si después amamos a los prójimos como a nosotros mismos."

El Pontífice enfatizó su caridad incondicional, su profunda humildad frente a las segregaciones de su época y su capacidad para reconciliar a personas de distintas condiciones sociales y orígenes.

Al finalizar el rito se entonó el tradicional Te Deum de acción de gracias y repicaron las campanas de la Basílica de San Pedro, marcando un acontecimiento histórico para la Iglesia católica y, de manera especial, para el Perú y América Latina.





La Iglesia Católica aprobó formalmente dos milagros de curación que ocurrieron siglos después de la muerte del santo mulato de Lima

 

1. La curación milagrosa de Dorotea Caballero en Asunción, Paraguay, en 1948. Fue el primer milagro acreditado y aprobado por la Iglesia Católica para la causa de canonización de San Martín de Porres.

Aquí tienes los detalles clave de este suceso:

  • La Protagonista: Dorotea Caballero Vda. de Olmedo, una anciana de 89 años que residía en Asunción.

  • La Enfermedad: Padecía un grave bloqueo intestinal y un infarto. Dada su avanzada edad y la gravedad de su estado, los médicos le diagnosticaron pocas horas de vida y la familia comenzó a preparar el funeral.

  • La Intercesión: Una hija de Dorotea, que se encontraba en Buenos Aires y estaba devastada por la noticia, comenzó a rezar incesantemente pidiendo la intercesión del entonces Beato Martín de Porres por la salud de su madre.

  • El Milagro: Contra todo pronóstico médico, Dorotea Caballero experimentó una recuperación completa e instantánea en el momento preciso de las oraciones. A los dos o tres días, estaba sana y de pie, como si nada hubiera pasado.

Este hecho, junto con un segundo milagro ocurrido en España años después, permitió que el Papa Juan XXIII canonizara a San Martín de Porres el 6 de mayo de 1962, convirtiéndolo en el primer santo mulato de América.

2. El milagro del niño Antonio Cabrera Pérez-Camacho (Tenerife, España, 1956)

El segundo prodigio, ocurrido en la localidad de La Cuesta (San Cristóbal de La Laguna, Tenerife), consolidó la causa de canonización debido a la contundencia de las pruebas físicas y médicas:

  • El accidente y diagnóstico: El niño de cuatro años sufrió el aplastamiento de su pierna izquierda por un bloque de unos 30 kilos en una construcción. Al ser ingresado en la Clínica Capote de Santa Cruz de Tenerife, los doctores comprobaron que el miembro sufría una gangrena gaseosa sumamente avanzada, con el tejido muscular en total descomposición y un olor fétido característico. La amputación inmediata era la única opción para evitar una septicemia generalizada que le causaría la muerte.

  • La intervención de la tía: Carmen Perera-Camacho, tía del menor y ferviente devota del fraile dominico, se opuso temporalmente a la cirugía para ganar tiempo. Colocó una estampa de Martín de Porres sobre los vendajes de la pierna descompuesta y pasó la noche entera rezando con desesperación junto al resto de la familia.

  • La regeneración instantánea: Al día siguiente, los cirujanos prepararon el quirófano para operar. Al retirar las vendas para limpiar la zona antes del primer corte, descubrieron que el olor a putrefacción había desaparecido. El tejido necrosado se había regenerado por completo, mostrando una piel nueva y sana (epitelización).

  • Sin secuelas: El niño no solo salvó la vida, sino que conservó la pierna intacta, volviendo a caminar y correr con total normalidad a los pocos días, desafiando las leyes de la medicina reconstructiva de la época.

 

El proceso de validación de la Junta Médica del Vaticano

Para que un suceso sea declarado formalmente como "milagro" por la Iglesia Católica, debe superar un examen científico extremadamente estricto gestionado por la Congregación para las Causas de los Santos (en ese entonces, la Sagrada Congregación de Ritos):

  • Recopilación de expedientes locales: En ambos casos (Paraguay y España), se abrieron primero procesos informativos diocesanos. Se tomaron declaraciones juradas a los médicos tratantes, enfermeros, familiares y testigos presenciales. Además, se incautaron las historias clínicas oficiales y las radiografías o informes de laboratorio disponibles.

  • La Consulta Médica Vaticana: Los expedientes fueron enviados a Roma, donde una junta integrada por reputados científicos y médicos (muchos de ellos no católicos o agnósticos) analizó las pruebas bajo un criterio estrictamente científico.

  • Los tres requisitos de la curación: Para recibir la aprobación unánime de la junta, las curaciones de Dorotea Caballero y Antonio Cabrera tuvieron que demostrar científicamente tres condiciones indispensables:

    1. Instantánea: Que la curación ocurriera de un momento a otro, sin el tiempo de convalecencia o transición biológica que requiere la medicina natural.

    2. Perfecta y Completa: Que la eliminación de la enfermedad fuera absoluta, restituyendo las funciones del órgano o miembro al 100%.

    3. Duradera: Que el paciente no sufriera recaídas de la misma dolencia con el paso de los meses o años.

  • El veredicto final: Tras debates minuciosos, las juntas dictaminaron formalmente el «prodigium», concluyendo que ambas recuperaciones (la restauración intestinal de una anciana desahuciada de 89 años y la regeneración inmediata de una pierna gangrenada) eran científicamente inexplicables bajo las leyes de la naturaleza.

Con el aval de la ciencia médica, la comisión de teólogos y cardenales ratificó el componente espiritual de las oraciones, permitiendo que el Papa Juan XXIII firmara los decretos definitivos que elevaron a Martín de Porres a los altares de la Iglesia universal en mayo de 1962.

 



 Continuara...

50 Años de la canonizacíón de San Juan Macías

 

Hermandad de Caballeros de San Martín de Porres y San Juan Macías O. P.

Parroquia El Sagrario - Lima - Perú

Septiembre de 2025

 

 

 

 

 Solemes cultos en honor a nuestro patrón San Juan Macías de la Parroquia El Sagrario

 Lima - Perú

 

 
 

Misa por los 380º de Fallecimiento

 



 

Misas en honor a San Juan Macias 

18 - 19 de Septiembre de 2025

 



Festividad 2025

 



 
Recorrido Procesional - Domingo 21 de Setiembre de 2025
Galeria fotografica





  

 
Videos:
 
1. En la Plaza Mayor de Lima 
 
 

2. Ingreso a la Parroquia El Sagrario 
 

 
 
 

 
 
 
28 de Septiembre de 2025
 
Misa por los 50 años de Canonización de San Juan Macías
Parroquia El Sagrario de Lima
 
 
 
Un día como hoy hace 50 años en 1975 el Santo Padre Pablo VI en la ciudad de Vaticano, canonizó a San Juan Macías.
Hombre de caridad, de amistad, de amor al prójimo y a los niños. Un rosario y un canasto siempre fueron su compañía; Rosario con el que liberó muchas almas del purgatorio y canasto que alimento a muchos hermanos necesitados.
Sigamos conservando en nuestra vida y corazón el ser como San Juan Macías, servir a Cristo en el pobre y siempre orar. Que nuestras amistades siempre sean aquellas que comparten nuestra fe para, servir a Dios.
¡San Juan Macías, ruega por nosotros!
 
 
  



Ver Video. FB. Hcsmpysjm Lima

 Misa por los 50 años de la Canonizacion de San Juan Macías

 
  
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Gracias...  San Juan Macías...