2026 SEPTIEMBRE: MES DE NUESTRO PATRÓN SAN JUAN MACÍAS, O.P.! 🕊️✨💜

Mes de septiembre:

Hermanos y devotos, iniciamos un mes lleno de fe, oración y fraternidad en honor a nuestro querido San Juan Macías, ejemplo de caridad, humildad y servicio. 🙏🙏

Compartimos con toda la comunidad las actividades realizadas.

 

 

 

13 de Setiembre de 2026 - Solemne entronización.

¡Fe y devoción en la Parroquia El Sagrario de Lima! 🙏✨ 

Con profunda alegría y recogimiento, se celebro la solemne entronización de la venerada imagen de San Juan Macías O.P. Luego de la Santa Misa, se dio inicio a un emotivo y pequeño recorrido procesional por el interior de la parroquia, acompañados por la fe de los hermanos martinianos, el grupo de sahumadoras y la devoción de todos los presentes. 

Que la humildad y el ejemplo de San Juan Macías sigan guiando a nuestra fraternidad.

✨ ¡San Juan Macías, ruega por nosotros! 

✨ Hermandad de Caballeros de San Martín de Porres y San Juan Macías O.P.

 https://www.facebook.com/reel/1559373485499199

  

 

 


18 DE SEPTIEMBRE: DÍA DE SAN JUAN MACÍAS, O.P. 🕊️💜✨

FIESTA LITÚRGICA. La Iglesia y el pueblo peruano celebran la fiesta de San Juan Macías, el "Padre de los pobres" y humilde portero del Convento de la Magdalena en Lima. 🙏

Recordamos hoy al amigo fiel de San Martín de Porres y Santa Rosa de Lima, un hombre de profunda fe y caridad incondicional, que dedicó su vida entera al servicio de los desamparados y a la oración intercesora por las almas del Purgatorio. 📜🕊️

“El portero de un convento es el reflejo de toda la comunidad.” — San Juan Macías.

Que su ejemplo de humildad, oración y caridad brille siempre en nuestros hogares y en nuestra hermandad.

¡San Juan Macías, ruega por nosotros! 🙌💜

 

 

 

20 de Setiembre de 2026 - Misa y Procesión

 ¡FE, SOLEMNIDAD Y DEVOCIÓN EN EL CORAZÓN DE LIMA! 🏛️💜🕊️

En este mes consagrado a la devoción y al legado de nuestro Santo Patrón, la comunidad se unió en una profunda jornada de fe en el centro histórico de la capital.

Iniciamos con la Solemne Misa en la Basílica Catedral de Lima, donde elevamos nuestras oraciones por la unidad, la paz y la salud de nuestros hermanos y familias. Un momento de recogimiento espiritual y acción de gracias que renovó nuestro compromiso cristiano. 🙏✨

Posteriormente, con gran solemnidad y acompañamiento de los fieles, se dio paso a la recorrido procesional por la Plaza Mayor de Lima. Las andas avanzaron entre cantos, incienso y saetas, recibiendo el tributo de las instituciones y la veneración de la feligresía que se dio cita en este histórico escenario. 🕯️🌹

Agradecemos a cada Hermano, a las Hermanas Sahumadoras, y a todos los devotos que hicieron posible esta manifestación de fe popular. Que las bendiciones sigan derramándose sobre nuestras familias y nuestro pueblo.

¡San Juan Macías y San Martín de Porres, rueguen por nosotros! 🙌💜

 

 

  

 

 

 FE Y DEVOCIÓN EN LA PLAZA MAYOR DE LIMA!

💜🕊️✨En el marco de la visita extraordinaria de la venerada imagen del Señor de los Milagros de Huacho a la ciudad de Lima, compartimos este emotivo momento en el que la Hermandad de Caballeros de San Martín de Porres y San Juan Macías O.P. (de la Parroquia El Sagrario de Lima) rinde homenaje a nuestro Cristo Moreno. 

 Mediante la Resolución N.º 018-2026, se otorgó la condecoración Medalla Gran Orden Martiniana a la sagrada imagen, en reconocimiento a: 

1️⃣ Sus 50 años de confección de los sagrados lienzos. 

2️⃣ Sus 53 años de fundación institucional de la hermandad huachana. 

3️⃣ Su valioso aporte a la religiosidad popular y tradición en nuestro país. 

Durante el acto, se hizo entrega oficial de la medalla, la resolución y un cuadro con las imágenes de San Martín de Porres y San Juan Macías, sellando la hermandad y fraternidad entre ambas comunidades devotas. ¡Que el Señor de los Milagros derrame sus bendiciones sobre todos sus fieles y devotos!

https://www.facebook.com/reel/1117989734132271

  

 

28 de Setiembre de 2026 - Partida a la casa del Padre.

El 28 de septiembre es una fecha de profundo significado para la familia dominica y los devotos en el Perú, ya que se conmemora el tránsito a la inmortalidad (pascua) de San Juan Macías, O.P., ocurrido el 28 de septiembre de 1645.

San Juan Macías: Su partida a la Casa del Padre y fecha de su canonización.

  • Su Pascua (28 de septiembre de 1645): Tras una vida entregada por completo a la caridad y al servicio en la portería del Convento de la Magdalena en Lima, San Juan Macías falleció a los 60 años de edad, rodeado del afecto y el respeto de sus hermanos de orden y de la población limeña.

  • El sentir popular: La noticia de su muerte conmovió a toda la Ciudad de los Reyes. Personas de todas las clases sociales (desde los ciudadanos más humildes a los que servía, hasta autoridades civiles y eclesiásticas) acudieron a despedir al "Padre de los pobres".

  • Canonización: Fue beatificado por el papa Gregorio XVI en 1837 y canonizado por el papa Pablo VI el 28 de septiembre de 1975.

 

 

 

 

 

Gracias San Juan Macías...

San Juan Macías - Sucedio un 16 de noviembre de 1975

 

Esta procesión extraordinaria formó parte de los festejos oficiales en Lima por la canonización de San Juan Macías.

Motivo histórico

  • Canonización en Roma: El papa Pablo VI declaró santo al fray dominico Juan Macías el 28 de septiembre de 1975 en la Basílica de San Pedro.

  • Celebración oficial en Lima: Las fiestas centrales en el Perú se organizaron para el domingo 16 de noviembre de 1975.

Detalles de la jornada

  • Misa solemne (10:00 a.m.): Se celebró una Concelebración Eucarística masiva en el atrio principal de la Catedral de Lima, presidida por el Cardenal Juan Landázuri Ricketts junto a varios obispos.

  • Procesión conjunta: Tras la misa, la efigie del recién canonizado San Juan Macías salió en procesión acompañada por la de su hermano de orden y amigo contemporáneo, San Martín de Porres.

  • Homenaje de Estado: Durante el recorrido por la Plaza de Armas, las andas hicieron una parada en la puerta principal del Palacio de Gobierno, donde el presidente de facto, General Francisco Morales Bermúdez, rindió un homenaje oficial en representación del Estado peruano.

 
 Fotos: FB Malambo K. Escobar Y.
 

Primera imagen:

(Foto El Comercio) – Domingo 16 de noviembre de 1975: Después de la Concelebración Eucarística a las 10 a.m. presidida por el Sr. Cardenal Juan Landázuri Ricketts y otros Obispos en el atrio principal de la Catedral de Lima, las imágenes de S. Juan Macías y S. Martín de Porres recorrieron en procesión las principales calles de Lima. En la vista los dos Santos aparecen, al empezar la procesión, en el lado izquierdo (hoy Palacio Arzobispal) de la fachada de la Catedral Metropolitana.

  

 

 Segunda imagen:

(Foto El Comercio) – Domingo 16 de noviembre de 1975: San Juan Macías y San Martín de Porres, en la puerta principal del Palacio de Gobierno y rodeados de una gran multitud arracimada en la Plaza de Armas de Lima, reciben del Presidente de la República General Francisco Morales Bermúdez el homenaje sincero de todo el Perú.

 
 
 
 

 

San Juan Macías - Amigo de los Pobres

 

El Padre Jorge Cuadros Pastor O.P. 

Nos realiza la presentación de San Juan Macias.

San Juan Macías es uno de los más elevados espíritus en el hermoso concierto de Santos que adornaron el cielo de América y en particular de la Orden Dominicana en el Perú. Su rica personalidad, enmarcada dentro de una maravillosa sencillez de vida exterior, va revelandose poco a poco a la consideración y a la piedad de la iglesia. Así como durante su vida la vocación definitiva fue manifestándose lentamente, su glorificación mediante la inscripción en el Catálogo de los Santos, tuvo un largo proceso. Sólo después de algunos siglos, se ha cumplido lo que se le dijo cuando era niño: "Te levantaras altares..." Ahora se va valorizando su profunda contemplación y su silencio; se admira su constancia en el trabajo y en la búsqueda de la voluntad de Dios.

La Iglesia ha querido que la piadosa figura de San Juan Macías sea modelo para los campesinos y para los emigrantes. En este tiempo, cuando los campesinos sufren tan grandes problemas que se ven forzados a abandonar los campos y refugiarse en las grandes ciudades, la Iglesia ofrece a nuestro Santo como un modelo de Amor al campo al campo. Asimismo, los emigrantes que han dejado su patria o sus pueblos, han salido desterrados contra su voluntad, por los cambios políticos, ven en San Juan una luz y una esperanza.

Estamos seguros que esta obra del Padre Guillermo será un medio más para esta finalidad, para ayudarnos a penetrar mejor en el espíritu y en la santidad de San Juan Macías.

 

 




San Juan Macías es un compañero fiel y cercano que siempre acompaña a los necesitados con su bondad.

Bendito San Juan Macías, te damos gracias por caminar a nuestro lado como un amigo sincero y generoso. Gracias por escuchar nuestras penas, por cuidar de nuestros hogares y por recordarnos que con Dios nunca nos falta nada. Quédate siempre con nosotros y guíanos con tu humildad. 

 

Un hermano dominico al servicio de los pobres.

 


 

Amén

San Juan Macias

 

"Vi un cielo nuevo y una tierra nueva"

 

San Juan Macias de la Parroquia el Sagrario de Lima.

 

San Juan Macías fue un santo dominico peruano originario de Extremadura al que una experiencia mística lo impulsó a viajar a América. Ya en Lima, ingresó en los dominicos en 1622 y se distinguió por su dedicación a la oración y por atender a los pobres, los enfermos y los esclavos. Fue un fraile sencillo y de gran hondura, siempre disponible tanto para dar consejo a los grandes señores como para ayudar a los pobres que necesitaban sustento.

 

Biografía de San Juan Macías

San Juan Macías nace en Ribera del Fresno (Badajoz) el año 1585. Huérfano a los cuatro años, desde muy niño se dedicó al oficio de pastor. Su vida esta marcada por una primera educación familiar con especial devoción a la Virgen María, particularmente mediante el rezo del Rosario.

Las largas horas cuidando ovejas le permiten adquirir hábitos contemplativos. Piensa mucho en el texto del Apocalipsis: "vi un cielo nuevo y una tierra nueva" y lo identifica con las Américas, hacía poco descubiertas. Emigra a América del Sur. En una nave mercante llega a Cartagena de Indias (Colombia) y más tarde a Lima. Allí pide el hábito de hermano cooperador, en el convento de Santa María Magdalena, en 1622, cuando contaba treinta y siete años.

 



Rasgos personales

Su vida se distingue por una gran pobreza, humildad y caridad, es una persona sencilla y siempre abierta al cambio de vida. Aprende de los acontecimientos y de la lectura de la Palabra de Dios. Su oración es muy profunda: en ella la Virgen María y San Juan Evangelista le ayudan a encontrarse permanentemente con Cristo. Es un hermano muy respetuoso de los consensos comunitarios e incansable trabajador.

 

 

 

Su influencia en Lima

Fue portero del convento durante veinticinco años. Desde ese puesto ejercita una increíble obra de beneficencia material y espiritual con limosnas y con el rosario ofrecido por los pecados propios por los demás y en sufragio por las almas del purgatorio.

Tuvo también mucho influjo en la ciudad con sus consejos. Aquella portería de la Magdalena se convierte en lugar de comunión y participación de pobres y enfermos. Allí Juan Macías ora con ellos, les imparte catequesis y les ayuda en sus necesidades.

Su acción va más allá del recito conventual. Es capaz de amaestrar un borriquillo que con él pide limosna. Más de una vez, sin guía alguna, se dirige a las casas de los necesitados llevándoles alimento. Contemporáneo de San Martín de Porres y Santa Rosa de Lima, es también evangelio viviente del Señor Jesús. También como San Martín, sufre con valentía injurias y calumnias por su caridad heroica con los necesitados.


 
 
Muerte y canonización

San Juan Macías murió en Lima el 15 de septiembre de 1645. Su cuerpo se venera en la basílica del Rosario. Fue beatificado por Gregorio XVI en 1813 y canonizado por Pablo VI el 28 de septiembre de 1975.

 

Semblanza Espiritual

Desde niño era muy modesto y amigo de las cosas religiosas, frecuentaba las iglesias y oía con gran atención los sermones, que a su manera contaba a otros niños. Atendiendo la portería con humildad, San Juan Macías procuró ocultar siempre la estimación que de su santidad hacían todos, dentro y fuera del convento, lo mismo los grandes señores que los pobres a quienes en la portería daba sustento.

Se consideraba indigno de tratar con los demás religiosos, estimando no solamente a los sacerdotes, sino también a los novicios y conversos como si cada uno fuera su superior. Las reprensiones las llevaba con mucha paz sintiéndose mortificado cuando era alabado.

Su obediencia era tan pronta que inmediatamente lo cumplía sin enjuiciar lo que le mandaban. Bastaba con que el superior le hiciese la más mínima señal o indicación para dejar hasta los mismos ejercicios espirituales y hacer lo que le mandaban.

Su caridad con los pobres fue grande en socorrerlos y consolarlos, para lo cual se daban ayuda los nobles de la ciudad y de otras partes. En cada pobre veía a Jesucristo. Socorría a todos, en su portería o enviando un criado a las familias necesitadas. Esta caridad que con los pobres ejercitaba, dándoles limosna, la ejercitaba también con los ricos aconsejándoles y consolándolos.

 


 

Reconstrucción facial de San Juan Macías 

   
 

Hermandad de San Martín de Porres y San Juan Macias de la Parroquia el Sagrario 

Lima - Perú


 

Canonización de San Martín de Porres


La ceremonia del 6 de mayo de 1962 en la Basílica de San Pedro fue una de las celebraciones más solemnes y concurridas del pontificado de Juan XXIII. Se desplegó un ritual lleno de tradición e impacto espiritual para proclamar como santo a San Martín de Porres.

La atmósfera y el entorno litúrgico

  • Marco monumental: La ceremonia tuvo lugar en torno al Altar de la Confesión, bajo las columnas salomónicas del Baldaquino de Bernini. La basílica fue engalanada con tapices tradicionales que representaban la imagen de San Martín y escenas de los milagros reconocidos por la Santa Sede.

  • Delegaciones e invitados: Asistieron cardenales, arzobispos, miembros de la Orden de Predicadores (dominicos), diplomáticos de Perú, España y diversos países de América Latina, además de miles de peregrinos peruanos e internacionales.

  • El rito solemne: El Cardenal Procurador de la Causa de Canonización solicitó formalmente al papa Juan XXIII la elevación a los altares del beato. Tras la invocación al Espíritu Santo y las oraciones litúrgicas, el Santo Padre pronunció la fórmula solemne en latín, inscribiendo a Martín de Porres en el catálogo de los santos de la Iglesia Universal.

 

La homilía y el mensaje del Papa Juan XXIII 

Durante la proclamación, el papa Juan XXIII dedicó palabras profundas sobre la trascendencia espiritual y social del nuevo santo:

"Martín nos demuestra con su ejemplo que podemos llegar a la santidad por el camino que nos enseñó Cristo Jesús: si primero amamos a Dios con todo nuestro corazón... y si después amamos a los prójimos como a nosotros mismos."

El Pontífice enfatizó su caridad incondicional, su profunda humildad frente a las segregaciones de su época y su capacidad para reconciliar a personas de distintas condiciones sociales y orígenes.

Al finalizar el rito se entonó el tradicional Te Deum de acción de gracias y repicaron las campanas de la Basílica de San Pedro, marcando un acontecimiento histórico para la Iglesia católica y, de manera especial, para el Perú y América Latina.



La Iglesia Católica aprobó formalmente dos milagros de curación que ocurrieron siglos después de la muerte del santo mulato de Lima

 

  

 

1. La curación milagrosa de Dorotea Caballero en Asunción, Paraguay, en 1948. Fue el primer milagro acreditado y aprobado por la Iglesia Católica para la causa de canonización de San Martín de Porres.

Aquí tienes los detalles clave de este suceso:

  • La Protagonista: Dorotea Caballero Vda. de Olmedo, una anciana de 89 años que residía en Asunción.

  • La Enfermedad: Padecía un grave bloqueo intestinal y un infarto. Dada su avanzada edad y la gravedad de su estado, los médicos le diagnosticaron pocas horas de vida y la familia comenzó a preparar el funeral.

  • La Intercesión: Una hija de Dorotea, que se encontraba en Buenos Aires y estaba devastada por la noticia, comenzó a rezar incesantemente pidiendo la intercesión del entonces Beato Martín de Porres por la salud de su madre.

  • El Milagro: Contra todo pronóstico médico, Dorotea Caballero experimentó una recuperación completa e instantánea en el momento preciso de las oraciones. A los dos o tres días, estaba sana y de pie, como si nada hubiera pasado.

Este hecho, junto con un segundo milagro ocurrido en España años después, permitió que el Papa Juan XXIII canonizara a San Martín de Porres el 6 de mayo de 1962, convirtiéndolo en el primer santo mulato de América.

 

2. El milagro del niño Antonio Cabrera Pérez-Camacho (Tenerife, España, 1956)

El segundo prodigio, ocurrido en la localidad de La Cuesta (San Cristóbal de La Laguna, Tenerife), consolidó la causa de canonización debido a la contundencia de las pruebas físicas y médicas:

  • El accidente y diagnóstico: El niño de cuatro años sufrió el aplastamiento de su pierna izquierda por un bloque de unos 30 kilos en una construcción. Al ser ingresado en la Clínica Capote de Santa Cruz de Tenerife, los doctores comprobaron que el miembro sufría una gangrena gaseosa sumamente avanzada, con el tejido muscular en total descomposición y un olor fétido característico. La amputación inmediata era la única opción para evitar una septicemia generalizada que le causaría la muerte.

  • La intervención de la tía: Carmen Perera-Camacho, tía del menor y ferviente devota del fraile dominico, se opuso temporalmente a la cirugía para ganar tiempo. Colocó una estampa de Martín de Porres sobre los vendajes de la pierna descompuesta y pasó la noche entera rezando con desesperación junto al resto de la familia.

  • La regeneración instantánea: Al día siguiente, los cirujanos prepararon el quirófano para operar. Al retirar las vendas para limpiar la zona antes del primer corte, descubrieron que el olor a putrefacción había desaparecido. El tejido necrosado se había regenerado por completo, mostrando una piel nueva y sana (epitelización).

  • Sin secuelas: El niño no solo salvó la vida, sino que conservó la pierna intacta, volviendo a caminar y correr con total normalidad a los pocos días, desafiando las leyes de la medicina reconstructiva de la época.

 

 

El proceso de validación de la Junta Médica del Vaticano

Para que un suceso sea declarado formalmente como "milagro" por la Iglesia Católica, debe superar un examen científico extremadamente estricto gestionado por la Congregación para las Causas de los Santos (en ese entonces, la Sagrada Congregación de Ritos):

  • Recopilación de expedientes locales: En ambos casos (Paraguay y España), se abrieron primero procesos informativos diocesanos. Se tomaron declaraciones juradas a los médicos tratantes, enfermeros, familiares y testigos presenciales. Además, se incautaron las historias clínicas oficiales y las radiografías o informes de laboratorio disponibles.

  • La Consulta Médica Vaticana: Los expedientes fueron enviados a Roma, donde una junta integrada por reputados científicos y médicos (muchos de ellos no católicos o agnósticos) analizó las pruebas bajo un criterio estrictamente científico.

  • Los tres requisitos de la curación: Para recibir la aprobación unánime de la junta, las curaciones de Dorotea Caballero y Antonio Cabrera tuvieron que demostrar científicamente tres condiciones indispensables:

    1. Instantánea: Que la curación ocurriera de un momento a otro, sin el tiempo de convalecencia o transición biológica que requiere la medicina natural.

    2. Perfecta y Completa: Que la eliminación de la enfermedad fuera absoluta, restituyendo las funciones del órgano o miembro al 100%.

    3. Duradera: Que el paciente no sufriera recaídas de la misma dolencia con el paso de los meses o años.

  • El veredicto final: Tras debates minuciosos, las juntas dictaminaron formalmente el «prodigium», concluyendo que ambas recuperaciones (la restauración intestinal de una anciana desahuciada de 89 años y la regeneración inmediata de una pierna gangrenada) eran científicamente inexplicables bajo las leyes de la naturaleza.

Con el aval de la ciencia médica, la comisión de teólogos y cardenales ratificó el componente espiritual de las oraciones, permitiendo que el Papa Juan XXIII firmara los decretos definitivos que elevaron a Martín de Porres a los altares de la Iglesia universal en mayo de 1962.

 



Fervor y júbilo en Lima por la canonización de San Martín de Porres (Mayo de 1962)

 

El 6 de mayo de 1962, el Perú y la ciudad de Lima vivieron una jornada histórica e inolvidable. Mientras en la Basílica de San Pedro en Roma el papa Juan XXIII proclamaba santo al humilde fraile mulato, la capital peruana se envolvió en un ambiente de indescriptible entusiasmo y desbordante fervor religioso.


En el Centro Histórico de Lima, una multitud inmensa de fieles colmó las calles, plazuelas y galerías para acompañar los actos conmemorativos. Un desfile cívico y religioso recorrió el trayecto principal desde la Plazuela de Santo Domingo, pasando por el Club de la Unión, el Municipalidad de Lima y el Palacio de Gobierno, en medio de vítores, aplausos y la entonación conmovida del Himno Nacional. Vecinos, delegaciones municipales, autoridades y penitentes descalzos formaron parte del alegre desborde popular.

 Desde las torres del Convento de Santo Domingo se soltaron cien palomas mensajeras, mientras los repiques de campanas anunciaban al país la glorificación de su nuevo santo. Las naves de la Basílica de Santo Domingo y la Catedral quedaron abarrotadas "de bote a bote" por miles de limeños que acudieron a venerar las reliquias e imagen de Fray Martín de Porres. En toda la gran Lima se organizaron misas solemnes, competencias deportivas y festejos comunitarios que unieron a miles de devotos en un mismo sentimiento de fe, orgullo y jubiloso homenaje.